Siempre hay un roto para un descocido

Marie / 30 noviembre, 2017

Para nadie es secreto que la cajuela de nuestro coche puede convertirse en un mini taller de reparaciones, sobre todo, si nos referimos a uno viejo que casi todos los días le sale algo nuevo. Todo es organización, nada se encuentra si nada tiene un lugar, el cajón puede ir ordenado con una caja de herramientas y otra que contenga todas esas piececitas que solemos tener “en caso de” y, por supuesto, sin olvidar el triángulo de seguridad, el gato hidráulico y el neumático de repuesto.

Otro punto importante, es que algunas piezas de estos no son nada parecidos a las de los nuevos, por eso es importante tener siempre a mano las llaves o cables que solemos usar, de otra forma nos quedaremos parados si, por ejemplo, necesitamos una recarga de batería pero no tenemos los cables, procura que sean de al menos 2.5 m. de longitud.  Por otra parte,  con la cajuela ordenada o no, para muchos lo grave es lo viejo que esté el coche.

¿Ventaja o desventaja?

Tener un coche viejo no es tan malo, tiene sus ventajas. Un coche nuevo al salir del concesionario ya usted está perdiendo dinero porque se va desvalorizando, mientras que uno viejo ya no importa mucho cuanto ha rodado, sino en las condiciones en que se encuentra, además puede que el modelo, por alguna razón, se vuelva un poco tendencia y sube un poco su valor.

Otro punto a favor son los repuestos, al tener un coche nuevo se suelen buscar sus piezas nuevas, aunque no es estrictamente necesario que sea así, para uno viejo es un poco más económico buscar piezas porque usualmente ya no se encuentran nuevas y se acude a un desguace. La desventaja de uno viejo es que a veces es difícil encontrarle comprador si queremos venderlo.

Vender, renovar o dar de baja, no es una decisión fácil, pero todo dependerá de las necesidades del dueño, hay que tener en cuenta que hay lugares que no ofrecen nada o casi nada por quedarse con el coche, pero otros dan lo suficiente para algunos gastos como atender otras prioridades o urgencias. Cada lugar ofrece diferentes opciones que debe analizar con detenimiento.

Para ver todas las opciones puede probar con un desguace, estos suelen aceptar la venta de coches averiados, siniestrados, viejos, inundados o hasta incendiados, y solo le costará un clic encontrarlos.